Hojas, nubes y molinos; semillas, veleros, insectos, todo lo mueve el viento caprichosamente. También la vida, las corrientes del pensamiento, los sentimientos, y los poemas se mueven a su antojo. Los empeños, las empresas, los compromisos, sin embargo, arraigan en las piedras, en sus grietas y huecos. A veces árboles, a veces, musgos, o sólo líquenes al principio, viven y mueren, brotan sobre la madera y hojarasca podrida.
1 comentario:
Gracias, Encarna, por todo el presente, el pasado y el futuro.
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